20 Lines A Day

A Community of Writers and Photographers


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El collar del perro

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Apenas han pasado unos minutos después de la medianoche. El calor esta insoportable, me gustaría estar tumbado en mi hamaca, en el patio de la casa de mi infancia, con mi perro. A mi perro lo mataron, estaba tirado en el patio de la casa, tal y como hacen los perros cuando están dormidos y parece que van corriendo, pero mi perro ya no se movía. Yo cerré los ojos y estaba dispuesto a dormir, cuando sonó el teléfono. Abrí los ojos, salí de la casa y detrás de mí cerré la puerta. Mi perro estaba tirado en el patio de la casa de mamá, tenía espuma en la boca y me dijeron que lo habían envenenado, yo pensaba que había muerto de viejo o porque sus riñones habían dejado de funcionar, pensé que tal vez el asunto era la edad y no la maldad de las personas. Desde luego que mi teoría no tenía base alguna, así que todo era posible.

Me llamaron porque habían encontrado, los cuerpos de dos personas sin vida. Ellas estaban tirados en el suelo al igual que mi perro, desde luego que ellos no correrían para salir a la búsqueda del pan para sobrevivir en el día a día, a leguas se notaba que eran personas humildes que pasaban los días con los pocos pesos que ganaban.

Mi perro era blanco, no era uno de esos perros chiquitos, que todo el tiempo están nerviosos y no dejan de ladrar, ¡No!, mi perro era grande, cariñoso y me gustaba jugar con él. Cuando yo era aún más pequeño, juraba que era un caballo pequeño, lo montaba y él me paseaba por toda la casa.
Tome algunas fotos de los cuerpos sin vida, supongo que fueron víctimas de alguien, aunque por su aspecto, bien podría jurar que han muerto de forma natural o incluso que se han envenenado y adoptaron esa posición antes de morir. Estaban en posición fetal, uno detrás del otro, haciendo “cucharita” que es el termino más coloquial con el que lo conocemos. Pensé en que habían sufrido un paro cardiaco, no se ocurría otra cosa. No tenía indicios de haber sido envenenados, ni presentaban rasgos de violencia. Lo que llamaba la atención es que estuvieran tirados en el suelo, y desnudos. Quizá estaban haciendo el amor y algo fallo en sus órganos vitales y les causo la muerte, desde luego que después de el examen del médico forense podremos saber mucho más.

Me pregunté quién podría haberlos matado, si es que ese era el caso y desde luego por qué.


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palabras, palabras, palabras

A veces creo que esto no es otra cosa que palabras, palabras, palabras, desde luego que no soy yo quien lo dice por primera vez, se le atribuye a un personaje shakespeariano, Hamlet.

En ocasiones intento escribir, que eso ya es decir mucho, luego a eso que escribo intento darle cuerpo de poesía, pero el cuerpo no es la forma en el que se disponen las palabras o los versos supuestos, sino lo que intento decir con ellos, en definitiva soy malo para la poesía, pero eso trato de tener constancia aunque una cosa no lleva a la otra. Me gustan las historias cortas, las historias grises, las historias de los que pierden, de los que andan todo el tiempo de un lugar a otro a pie, los que caminan. Pienso que un buen inicio de historia es: “Ella lo tenía todo”, o quizá este: “Ella siempre decía que no”. Es mitad de semana, el caso es que ando enojado, me ganan las cosas en ese trabajo que no me sirve para otra cosa que no sea perder el tiempo y para ver como unos cuantos se agachan a lamer botas, a veces como hoy, me da por pensar que estoy perdiendo el tiempo, pero no se qué otras cosas pueda hacer. Palabras, palabras, palabras, quizá si encuentro la forma exacta de combinarlas pueda escribir algo que valga la pena, una breve historia algo que no me va a sacra de pobre, pero que me puede ayudar a conseguir un trabajo más decente en cuanto a eso de tener que soportar a gente que no tiene el más mínimo sentido de lo que es la dignidad. Este trabajo a veces creo que es de lo más triste y eso me encabrona. Leer, pero sobre todo escribir, es toda una aventura, es l alegría máxima, la diversión en todo su potencial, pero eso es algo que casi todo mundo ya sabe.

Así que un día lo deje todo, una casa que no era nada bonita (la casa era de bloques huecos, de miserias y de miedo), la construí desde los cimientos y en cuanto la terminé me marche del lugar, pensé que tal vez mi verdadero destino estaba en el convertirme en escritor, que con eso no solo podría vivir a gusto, acostumbrado a la pobreza la estoy y a ganar unos cuantos pesos, algo que solo sirve para sobrevivir y nada de lujos. El caso es que me convertiría en escritor y pagaría las deudas, a cambio de eso me dio por vagar por diversas ciudades del mundo, ya ni quiero recordar cuantas fueron o las diferentes cosas que me sucedieron, como por ejemplo un día la policía española de migración, me parece que fue en San Sebastián, me deporto a Francia porque para ellos yo era un árabe sospechoso y que mi pasaporte de mexicano era falso, muy bueno pero falso, supongo que me dijeron eso porque tenía una barba muy larga. La cosa es que salí de casa para convertirme en escritor y no he logrado mucho. Eso si mi individualidad me ha llevado por ese camina de la liberación y me siento muy bien con lo que soy y con lo que hago (desde luego que no hablo de las cosas que pasan en el trabajo, lo que en verdad me tiene descontento es la actitud de la gente que se supone dirige un lugar y no tiene ni puta idea de cómo se llama o que esta haciendo).

Enfrentar la realidad suele ser algo duro, agrio y se puede convertir en un acto sin sentido. Pretender ser escritor, es un ejercicio aún más duro, árido, un ejercicio de soledad, de silencios y de vacios. Hay días en los que las palabras, se niegan a formar una maldita oración, no es un problema de inspiración o de no estar haciendo bien lo que nos toca hacer si es que se desea escribir, la cosa no es así, no es el conflicto del escritor ante la hoja en blanco, se trata de algo mucho más banal, me dejo llevar por una serie de circunstancias que nada tienen que ver con mi vida, es decir, si alguien ha hecho o no lo que le corresponde, y si lo hace bien y esas cosas que no tienen sentido y me distraen de mi tarea diaria en este intento por hacer la tarea que me impuesto. Ahora bien escribir es enfrentar la realidad, es ver la vida con todas sus dificultades y asperezas, en otras palabras no se puede vivir de ello, o mejor dicho, no como uno quisiera.

El caso es que hoy me pregunto, sino es tiempo de replantear la novela, sino es tiempo ya de tomarme en serio la idea de escribir y olvidarme de no sé cuantas cosas que me distraen a diario, es decir volver disciplinado pero sobre todo, me pregunto si no es tiempo de renunciar a este trabajo y buscar algo que me mantenga más tranquilo, sereno en lo que tenga que ver con eso y dejar que una turbulencia me arrase, me trague y me convierta en su esclavo mientras escribo. Replantear sea quizá en este instante, poner en claro que es lo que busco en mi historia, volver a escribir la primera línea no significa escribir otra novela, sino darle ese enfoque que me permita trabajarla con mayor fluidez, después de todo, a diario nos reinventamos, nos ponemos a trabajar y casi todos contamos historias. Me gustan las historias en las que las mujeres son las protagonistas, me gustan las aventuras y me gusta esta vida en la que me propuse ser escritor, no creo estar viejo para ello, y quizá si este viejo para buscar publicar una primera novela, pero la vida intelectual no está condicionada a la edad, más bien es cuestión de capacidad, o puedes o no.

Hoy pienso que voy a salir del trabajo apretando contra mi pecho la historia con la que tanto he trabajado, tal vez me este lamentando el no saber si seguiré trabajando con ella o no, tal vez no logre lo que pretendía desde la primera línea o tal vez estoy tan acostumbrado a ella que comienzo a sentir nostalgia y no encuentro un lugar donde esconderme. Así que tengo una cita con lo que soy, con esa realidad diaria, del trabajo, eso no tiene importancia, quizá sea tiempo de tomar las cosas como son, olvidarme de los que me rodean, en una palabra no son dignos siquiera de una palabra, están sumido en su egoísmo y no saben hacer otra cosa que buscar su bienestar a costa de joderse a quien sea. Me apena, pero al mismo tiempo no tiene importancia. Lo importante es mi novela, ese pequeño bebe que se resiste y de quien me duele desprenderme, toda la música contenida en ella, todos esos actos, y todo lo que va de mí en ella. Creo que aún sigo buscando y aunque a veces pienso que esto no es otra cosa que un conjuro donde día a día salen palabras, palabras, palabras, que intentan enroscarse para formar una pequeña historia con la dificultad que ello representa, soy un hombre alegre, divertido y amante de las aventuras, al que le gustan las chicas, sobre todo esas chicas que se atreven a robarle, el aire, la luz, los sonidos. Salí de casa, ese lugar triste, oscuro, melancólico, donde un día pensé que me iba a morir de viejo y sin hacer lo que en verdad me gusta, salir de ese lugar es en si el primer paso de esta aventura, escribirla esa es una historia diferente en la que encontrar el tono adecuado es de lo más complicado y hermoso. Me gusta esta vida que para mí está llena de eso: palabras, palabras, palabras.


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fawn

whatever you fear, whatever you hide,
whatever you carry deep inside
there’s something more than this
October Project

thCAL9B9PJ

on that late lit afternoon amidst the blaring horns sirens rolling steel and rubber of every constant rush hour this city only knows, he saw her now sitting folded into the corner of a familiar doorway the burgundy shroud resting deep into her knees that impossible smallness an almost prayer like silent plea her meditation wishing this world would disappear from view. and as he always did walking his young golden retriever Scout a dog so serene he’d never heard him make a single sound, the closer to this little person in a doorway by itself the bustling street echos ending another ambivalent big city day, and his concern alarm now heightened wondering why this any child was left so alone, his scan for parents but found none.

closer now and details unfold black ballet slippers to black anklet socks delicately edged tiny white lace frill slim cranberry pants, then that ankle bracelet! …. it’s chain spun so finely crafted not by our any human hands sun speaking to each tiny charm glistening. …and hesitant now not ever wanting to intrude, Scout answered his questions a gentle nose nudging her knee as all good dogs will,

‘oh im so sorry, he has to say hello to everyone’,

and the slowest of motions the shroud lifted its head as if in a slumber waking finally eyes to eyes nose to Scout’s nose her hands instinctively moving involuntarily they found his golden jowls, standing motionless accepting her slow fingers moving a golden fur caress, the shroud so deep he could not yet see her face. and in a ‘time will forever stand still moment’ forever be etched in his memory, the burgundy shroud slowly lifted falling back revealing her pale skin colored paler by the blazing embers of the extinguishing afternoon sun this deliberate ray reaching her darkened corner of the doorway,

his concern its own slow fade seeing her narrow face she was no child after all, and in human years twenty something but as in the swift glint of brown in her so grateful eyes raising to meet the sun… a whiteness then the infinity white of everything all knowing and all our kindness in every universe that ever lived, hers a timeless and slow smile reply,

‘yes…he does.’

he stood there letting this moment live as long as she wanted Scout turned to leave he followed and as so many of us his slow walk away was followed in doubt, a disbelief that this was not just a dream awake so double quickstepping around the block with Scout trailing. maybe to relive a moment that should not require repeating …….maybe to speak another word that didn’t need speaking, arriving as the sun had already fallen behind every building in its way the doorway now darkened and she was gone.

whatever you love, whatever you give,
whatever you think you need to live
there’s something more than this
.
.
.


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secuestros de niños o este nido de violencia

Hoy cumpliría cien años mi abuelo.
Que triste es todo, nos va ganando la apatía y de paso caemos en psicosis. Me preguntaban hace algunas horas de lo que pienso de los secuestros de los niños, es que ahora resulta que los delincuentes especializados al menos eso se suponía, ahora trafican con niños, propiamente no con niños, sino con los órganos de los niños, o eso es lo que dicen esas madres preocupadas, de cuya voz nace un hilo muy delgado de violencia, ellas dicen: “primero muerta antes de que le hagan algo a mis hijos, con las uñas o con lo que tengo, yo los mato”, la verdad es que ya no se ni que creer, pienso que se trata de una cruda y cruel ficción, que esas cosas en realidad no están pasando, es decir, quien en su sano juicio se atrevería a tocar a un niño, atentar contra su vida y entonces me asaltan los miedos, ya no solo vamos a perder a los amigos, a los conocidos, a los vecinos, a alguien de la familia, sino que nos vamos a quedar sin hijos y si antes hablamos de muertos y desaparecidos, no quiero hablar de niños secuestrados, de niños que serán encontrados muertos, yo no quiero hablar de esa violencia. Dicen que esas cosas ya empezaron que es algo inmediato, cotidiano y las mujeres que trabajan ya quieren renunciar a sus trabajo, ya no quieren que sus hijos asistan a la escuela, ya se quieren mudar, de ciudad, de país, de vida, ahora que según nosotros aprendimos a convivir con la delincuencia, ahora que nos acostumbramos y decíamos ser felices, ahora nos damos cuenta de que somos muy tristes. Yo no quiero hablar de las ausencias, de la falta de alguien, de las cosas lamentables. Me despido de los amigos y cuando les digo nos vemos mañana, ellos me dicen, ojalá y que así sea, se van espantados. Padres que no lograran ver acaso cumplirse los deseos de sus hijos y la promesa que estos padres han hecho con ellos, y la amenaza diaria, ya no de una bala, sino la de un secuestro. Creo que todo lo que pueda decir es poco para describir estas emociones y esta profunda tristeza.


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personajes

Otras posibles historias me desnudan esta noche y de paso se llevan estas ganas de quedarme dormido. He llegado al borde de ellas una y otra vez hasta quedarme en silencio; en la noche suele pasar todo, el silencio es cómplice y en mi oreja no deja de sonar la voz de alguien que parece invisible al resto de las personas, pero que en mi imaginación puede caminar y me muestra la oscuridad de sus pensamientos y me enseña a memorizar y a creer todo lo que me deja ver con sus ojos oscuros. Las tomo de las manos y caminamos juntos, sobre hojas muertas y de vez en cuando volteamos al cielo para ver esas incontables estrellas. Lo he memorizado todo, pero es imposible escribir de memoria, algo propio es lo que se llevan conmigo esas personas que habitan en mi mente y dan vida a mis historias.


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la forma en que las ancianas esperan a que llegue el tren

ella escribió, que le gusta la forma en la que vuelan los pájaros,
y en ese momento no encontré una sola manera de decirle que no
me habría gustado decirle siempre que no, que prefería
tener la certeza que dentro de un tiempo ella se perdería
de mi memoria, pero ella escribió ese verso tan hermosa
que me dejo plantado con todos los ¡no!, que había
reservado para ella y en ese momento la vida fue otra

podría ser Beatriz, bella, Betty, sonidos de toda una vida

yo habría borrado con fuego todas las historias,
primero los recuerdos más viejos, donde se encuentra
la estación del tren, y con ella sus vías, sus durmientes
y ese olor tan característico del tren y sus viajeros
habría olvidado para siempre
la forma en que las ancianas esperan a que llegue el tren

quemaría las huellas, y las coincidencias entre ella y yo
después me cubriría con otras historias, me volvería
más seguro, menos irritable con lo que soy
con lo que hago, dejaría que alguien más pudiera habitarme
primero unos cuantos amores furtivos
y luego poco a poco algo más seguro
algo que me hiciera perder el miedo
con solo ver el brillo de sus ojos
esos ojos que siempre había imaginado
ojos negros como la noche, raros, impresionantes
únicos, esclavizadores y que yo no tuviera
donde poner los sueños, porque ella no dejaría
espacio libre en mí para coleccionar recuerdos
pero ella nunca pudo existir, quizá porque me daba miedo
aunque la verdadera razón nunca fue esa

ella escribió, y entonces nos vimos, nos fuimos, nos contestamos
todo llegaba al exterior desde dentro de mí, desde esta realidad
confundida con aquellos recuerdos de infancia
aquellos recuerdos que nunca más podría borrar
ella me dejo inquieto, me dijo de nuevo,
nos vamos y eso fue lo que hicimos
ella escribió, que le gusta: La forma en la que vuelan los pájaros,
pero ahora agregó que le gusta: el sabor de las ciruelas
y entonces no fui capaz de decirle que ¡No!, nunca más un No
sentí miedo, la noche no estaba terminada, la vida
no estaba terminada y yo no tenía ropa que ponerme
su historia me empujaba a la ciudad, estaba volcado
en el brillo de sus ojos (negros como la oscuridad)
yo deshabitado, le dije a ella nos vamos y me contestó
hubo algo que no había aprendido, pero no me di cuenta
hasta no irme; atrás quedaba el rastro de una vida
en una ciudad que me empuja a marcharme
para volver a la brevedad, una vez rodeada esa inquietud
ese miedo, ese instante de gozo infinito

ella escribió, que le gusta: La forma en la que vuelan los pájaros,
pero ahora agregó que le gusta: el sabor de las ciruelas
mientras yo habría olvidado para siempre
la forma en que las ancianas esperan a que llegue el tren
nada de eso ocurrió porque yo no estaba preparado para olvidar,
porque yo no deseaba hacerlo, porque tenía
deseos de que me habitaran, año tras año
y con el tiempo ella vino hacer eso,
me quede sin ropa que ponerme,
ella escribió y le dije nos vamos y nos fuimos


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todo importa

Yo iba engordando milímetro a milímetro cada día, no sin hacerme la falsa promesa de que mañana sería diferente; que al llegar el nuevo día, haría lo posible para perder esos milímetros que había ganado en cada día, llegue penar que con unos cuantos días podría perder no solo kilos, sino muchos centímetros.
Mientras ganaba unas cuantas tallas, yo me sentía satisfecho, porque me había inventado esa idea de estar cumpliendo con mi destino de escritor, no creía en muchas cosas, incluso no creía en el destino, pero cuando se trataba de escribir, yo olvidaba mis convicciones y me repetía una y otra vez, al igual que un vicio, que mi destino era el de ser escritor. Seguramente mis escritos tenía poco valor y no me refiero al hecho económico, seguramente nadie los habría de leer y desde luego que cuando me enterara de que todo lo que he escrito va a perderse en el olvido, sentiré mucha tristeza. Pienso todo eso y por nada del mundo tengo deseos de dejar de hacerlo, así que sigo escribiendo, seguramente no escribo para nadie y lo hago para mí, pero es preferible al silencio, preferible a pasarme el resto de mi vida durmiendo o haciendo creer al resto que la vida me importa y participar en sus reuniones sosas que me cansan mucho más.

La idea de todo o nada siempre me persigue, pero por ahora me llena el escribir, sin importar posibles resultados.

Muchas de las historias surgen leyendo, sobre todo me gustan las aventuras policiacas, esas estructuras básicas de asesinos, policías-investigadores, que se la pasan vigilando y descubren cosas que nadie le da importancia pero que vienen sucediendo desde siempre. Luego vino la idea de mudarme, la ciudad desde un principio era una tristeza polvorienta, calles desprovistas de pavimento, lugares que se inundan ante la amenaza de una lluvia, un par de cines (aunque hay en total tres cines), camiones verdes que vigilan la ciudad y trocas que hacen la “guardia”, gente que vigila con el rabo del ojo y que alza la mano para comunicarse mediante claves la existencia de un peligro, la ciudad es un polvorín, una alerta constante y cada quien intenta informar porque nos gusta eso, decir las cosas que están sucediendo, porque tenemos necesidad de contar lo que estamos viendo, y porque todo esto es parte de la historia, al final nada es como uno quiere y nos pasamos recordando cosas que tal vez nunca sucedieron. Somos un grupo de gente que no hacemos nada pero dejamos hacer a los que quieran hacer cualquier cosa.

Fue en el tiempo que llegue a esta ciudad que me prometí apuntar todo lo que fuera interesante, solo lo que en verdad fuera interesante, lo que valiera la pena de ser anotado.

Llevo mucho tiempo huyendo, nadie ni yo sé de qué estoy huyendo, pero ese sentimiento me persigue todo el tiempo y lo peor de todo es que me gusta sentirme así. Llegue a esta ciudad quizá como se llega a todo lugar, un poco confundido, con muchas tristezas, pensé que el viento no era lo mismo, que las nubes carecían de color y que la lluvia al caer no tenía la misma fuerza, desde luego que no deje de sentir el peligro, pero nunca antes había estado en una verdadera situación de peligro. Así que llegue y me encontré con un lugar que estrechaba cada vez más mis historias, porque todo lo que antes pasaba en mi imaginación ahora lo podía ver a diario en las calles, amenazas, suicidios, traición, pasiones descaradas y todo eso desde el primer amanecer.


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Esta memoria

Recuerdo todas las cosas, porque esa es mi vida, todas las vidas que he tenido, las recuerdo; tengo miedo porque pronto me llegara el olvido, eso me dicen y es un peligro latente, lucho para no ser vencido, me dejo llevar por las pasiones, por la desnudes fuera de tiempo, porque soy un naufrago, un esclavo de la memoria. Qué soy, qué estoy haciendo. Mi sangre lleva cierta música que no entiendo, una música pasada, que provoca cierto suspenso, luego surge esa necesidad de una residencia en algún lugar del mundo, no importa si ese lugar es feo, el más feo de todos, no importa, si es un lugar abierto, es más, no importa su existencia. Es un lugar ideal para el abandono, pero no puedo abandonarme, si un día lo hago entonces le estaré dando entrada al olvido y no quiero tener una residencia en ese lugar donde ya no se recuerda nada. Me espanta, dicen que me acecha. Yo esperaba. Me gustan las esperas, pero nunca he tenido claro que es lo que espero. Me llamaban hace unos años niño bonito, ahora me dicen viejo ridículo, qué sentido tienen esos sobrenombres agresivos, es lo que pregunto a diario. Mis manos, mi cara, mis ojos, me sugieren una realidad distante, será acaso que ya estoy perdido y que mi memoria no es otra cosa sino una deformación de algo que fue y esta realidad que me empeño vivir como la única situación válida de mi vida, no es otra cosa que el reflejo de un espejo que miente.
Silencio eso es lo que tengo, un silencio donde habita el miedo de descubrir-me fuera de esta realidad, he gemido, he gritado de placer, pero seré acaso esa una necesidad de lo que no soy o soy algo que carece de significado, una mezcla de la ausencia, del espacio cerrado, de los golpes y de las armas que vomitan fuego a cualquier hora del día. Pienso en una mentira para mi día y otra mentira para mis noches, porque siento un horror de descubrir que no soy el que soy, sino que soy otro. Quién demonios puede entenderme


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Son of May

God...

 

 

 

 

 

 

 

Freedom of speech, wherever you’re oppressed !

Freedom of speech, Whenever you feel the threat

Of your basic rights, of your dignity !

Whenever you feel like screaming,

Raise your voice for your hurting,

Don’t let go of what you’re dreaming…

Exile in another country,

Don’t be afraid to tell the truth,

All that’s unbearable to you !

When pressure is heavy too,

Your fight, you have to renew…

All these intimidations,

And these men spying on you,

They twist your intuition,

You need to stand back, for you.

They want to fool the people

With disinformation,

When the truth is plain and simple,

You know what you have to do !

Please visit : www.forbiddenvoices.net

www.amnesty.com

May, the 8th


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invoco al que creo ser

siempre lo mismo, esperaba;
siempre ese problema grave
entre lo que era, con lo creía ser

el espejo, fiel reflejo de lo que me creo;
los laberintos tienen la virtud
de regresarme a la realidad,
sobre todo cuando me encuentro perdido

el peor de mis laberintos
me asalta con frecuencia
se aparece al estar dormido,
le gusta alterar mis sueños
le gusta tenerme sumido
en esa cruel realidad
de despilfarros emocionales
prefiero lo que creo ser

insiste esta espera
desde luego que no por esperar demasiado
las cosas serían diferente

mi furia, ese coraje escondido
salta a la primera oportunidad

invoco senos desnudos
vientres descubiertos
pezones erectos
orgasmos dulcificados
el reflejo de mi espejo
que es, eso que me creo

mi furia lo es todo
el ruido me enloquece
siempre es lo mismo, esperando
siempre sueño con lo que creía ser
es entonces que invoco al silencio
es entonces que creo estar muerto

invoco al que creo ser, al que no viene mientras duermo


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el deseo, la memoria, pubis rasposo mujer que atormenta

el deseo, la memoria, pubis rasposo mujer que atormenta

toco un pubis, rasposo, rasurado, ajeno
mis ojos se cubren, mis manos no sienten
ese espanto de tocar un pubis que no es propio
se llenan de gozo, mientras me convierto
doblemente en una mujer muda

siento un deseo desde aquí
me abandona todo sentimiento de culpa

toco un pubis rasurado, rasposo
no lo cubre una hoja
no lo espanta el deseo;
me invita adentrarme en él
mientras se va inundando,
mientras sus humedades
desatan ese tormentoso
olor que suele salir
de los límites del pubis
desde ese mar adentro

su memoria, la memoria del pubis
sabe lo que es eso
se abandona
se entrega
se humedece
en ese ritmo lento

toco un pubis, rasurado, rasposo, ajeno
toco una, dos, tres, cien veces o quizá mil
me convertí en una mujer doblemente muda
pero eso nadie lo entiende,
mientras tanto
esa mar interna
se va agitando
es la memoria la que no se apiada de mis temores
no es ella, no es esa mujer, ni su cuerpo de mujer
ni mis manos que la tocan
lo que despierta este deseo
es la memoria que me lleva más allá
de todos los deseos de este mundo

toco con mi mano un pubis
un pubis rasurado, rasposo;
lo toco con mi mano izquierda
si es que acaso importa


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la vida en ese instante

es el instante de la nada, de los delirios
de salir de este encierro,
de salir de la noción de “estos tiempos”,
del pasado que fue futuro
del presente que ha pasado,
es el instante de salir de este miedo,
de abandonar la pasión por la muerte;
es el instante de bailar, de dejar
que la sonrisa nos erice el cuerpo

que vas hacer conmigo
que puedo hacer contigo

es decir el mundo es nuestro
lo nuestro baila en lo intenso
lo intenso no sabe de miedos
el miedo se ha vuelto encierro
el encierro es otro pretexto
pretextos no bastan para derribar el corazón
el corazón lo tenemos en nuestras manos
ahora dime que hago contigo
ahora dime que vas hacer conmigo

recuerdo otros instantes, los más oscuros
cuando estabas atrapada en el frío de tus pies
entonces tu andar era lento
porque la danza salvaje se estaba gestionando en ti

no tengo nada, mis ojos no tienen nada
mi cuerpo demanda perderse en tu cuerpo
me he vuelto loco, mi sangre tiene la culpa
porque en ella está contenida toda mi historia

mujer

es el instante tantas veces esperado
es ahora, no existe otra opción
después viene el nunca jamás
la noche helada, la noche en vela
la confusión del amor
el evitar que todo siga igual
por siempre jamás

es el instante
ahora dime que vas hacer conmigo


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intento correr

intento correr, es de noche, mi cuerpo desnudo
se deshace en silencio, todas las historias del día
me acusan, buscan un destino, una esquina
en lo que queda de la hoja en blanco
no soy capaz de escribir una línea más
me preocupa el silencio de la noche
que me traerá de nuevo ese desvelo
el reclamo, ese mundo perdido entre otras historias
entre otros placeres como el orgasmo

intento correr pero la noche me pone trampas

no tengo más espacios, es un mundo en ceros
un mundo a oscuras, un mundo donde
mis ojos abiertos reclaman por el sueño

intento dormir pero las noches son aún más soleadas
recupero sonrisas del día, me invento una historia
que cuente la historia que me martiriza
historias que justifiquen una muerte
una sonrisa, un vigoroso participio

intento correr mientras mi soledad se pierde
en esas historias diarias, luego mi cuerpo se desnuda
se pierde entre pasiones insospechadas, entre orgasmos calientes
entre besos ingenuos, entre la ausencia del que viene
cada mes de manera puntual, experimento taquicardias
olores intensos, sonrisas, noches soleadas

intento correr pero la noche maúlla, atrapa

intento porque es lo único que sé hacer
mojarme en ese placer de tu cuerpo
escribir versos, que ajenos son de la gran historia
intento seducirme, seducirte, completar
el ardor de tu cuerpo con el ardor del propio
intento mover hojas en blanco, atrapar esas historias
que me vienen martirizando, después intento cerrar los ojos
dormir, dormir como lo hace un niño despreocupado

tiro de la cola del viento para bajar ese telón
de las noches soleadas, pare verme en tus ojos
en esos ojos que desconocen lo solemne
para mover esas historias ingratas
que por la noche me reclaman
justo cuando me desnudo
justo cuando se acerca el orgasmo

intento correr, pero las cuentas han fallado
el que viene cada mes se resiste, no aparece
las penas describen un sabor negro en las historias
que pretendo escribir
es mío es mío es mío, alguien reclama
por eso, solo por eso utilizo cursivas
que es la respuesta a sus reclamos
intento correr, con el cuerpo desnudo
sentir ese latir que no para, alegre
fuerte, alucinante
desde luego que a estas alturas
no me alcanzo el dedo gordo
de mi pie inestable
dicen que me he vuelto loco
mientras que pienso que la desnudes
me devuelve lo que es mío, solo mío
entre todas estas cosas cotidianas


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tú no lo sabes, pero muero por ti

alguna vez en este fingido tormento
vas a descubrir lo que por ti siento
mis manos no servirán para acariciar tu cuerpo
tu mente se habrá cansado de mí
alguna vez se romperá la armonía
haciendo lucir este secreto que mis ojos
mustios esconden al verte venir
vendrán historias que nos distancien;
amores por mensajes que no precisan de tinta,
de hojas, de fragancias, de cruzar mares
vendrán celos destructores, amantes inconclusos
ojos impávidos que se resistan al desvelo
tú no lo sabes, pero muero por ti
vendrán esos días sin la roja alegría de concebir
en mi interior se rompería la armonía
el ácido burbujeante e intenso me hará parir
vendrán tiempos de desnuda melancolía
mi cuerpo danzante sentirá ese alivio de ti
las distancias permanecerán iguales
descenderá la oscura noche
rompiendo ese juramento de amor
que hice vagando rumbo a la luna
verás en mí esos secretos
que me arrepiento haber guardado
entre fragancias, entre gemidos
entre esos besos que todo este
tiempo he guardado en secreto para ti
tú no lo sabe, peor muero por ti


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I Wonder

A while ago, I was in a solemn mood and walking through an open car park with trees and patches of grass here, there. Without realising it, I was thinking of death. I looked down and saw the half decayed body of a black bird. Only left of it was a mess of feathers and wings. As I continued walking, I mused about the kind of stories I would like to read as a writer. I have never read a story which I wish I had written. When I reached the market place and saw all those things and people milling about me, I suddenly thought of stars. What is that which holds us, the stars together? I wonder.

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